Las compras por internet forman parte de nuestra vida cotidiana.
El comercio electrónico ha alcanzado cifras de consumo históricas. La comodidad de comprar desde cualquier lugar y en cualquier momento, la rapidez en las compras, la posibilidad de comparar precios y evitar desplazamientos o aglomeraciones son algunas de las principales razones por las que cada vez más personas eligen realizar sus compras por internet.
Sin embargo, el crecimiento de las compras online también ha favorecido la aparición de fraudes y estafas cada vez más sofisticados que confunden incluso a los compradores más experimentados.
Hoy en día crear una tienda online y diseñar una página web con un aspecto profesional es relativamente sencillo, por lo que una apariencia atractiva no es garantía de que el comercio sea fiable.
Por ello, para comprar con confianza lo primero que debemos hacer es comprobar si la página web es segura.
Algunos consejos para detectar si una página web es segura para comprar son:
- Comprobar la información legal de la página web.
Las páginas web que venden productos están obligadas legalmente a facilitar determinada información. Por ello, es recomendable consultar el apartado de «Aviso legal«, donde la empresa debe proporcionar información como el nombre completo o la razón social, el número de identificación fiscal (NIF, NIE o CIF), la dirección física, correo electrónico y un teléfono de contacto.
Esta información suele encontrarse en la parte inferior de la página web, junto con la «Política de privacidad», aunque también puede aparecer en otro lugar siempre que sea fácilmente accesible para el consumidor.
También es recomendable revisar las condiciones generales de compra y la política de devoluciones.
Si una página web no contiene estos datos probablemente no sea de fiar.
* Consejo: se deben revisar las secciones que contienen la información legal con detenimiento ya que muchas tiendas online crean enlaces que dan la sensación de que cumplen con la normativa sin embargo no completan la información de forma adecuada.
- Consultar la información de contacto
Es imprescindible que la página web facilite canales reales de atención al cliente por lo tanto para saber si una página web donde vamos a comprar es de fiar debemos consultar sus datos de contacto en la sección de “Quiénes Somos”, “Nosotros”, “Contacto” o similares.
La falta de información de contacto no es un buen síntoma: Si la tienda no proporciona una dirección física, número de teléfono o correo electrónico de contacto, podemos comenzar a sospechar que esa web no es un buen sitio para comprar.
- Revisar el funcionamiento y diseño de la página web
El funcionamiento y el diseño del sitio web también son importantes y nos pueden dar pistas sobre si un sitio web es de confianza.
Antes de comprar, debemos comprobar que la página web ofrece una navegación segura (el sitio comienza por https:// y aparece el icono de un candado en la barra de direcciones del navegador) que carga correctamente, que los enlaces funcionan y que la información está bien redactada y que no aparecen errores o contenidos incompletos.
Aunque hoy en día es fácil hacer un buen diseño y que esto no garantiza que la tienda sea segura, una página descuidada o con fallos puede ser una señal de que hay que actuar con precaución.
- Redes sociales y reputación online
Es recomendable buscar opiniones y valoraciones en internet para conocer la reputación online del vendedor.
Además, podemos revisar las redes sociales de la tienda online y comprobar si tienen actividad real, comentarios de otros usuarios y si responden a las consultas y reclamaciones de forma clara.
- Formas de pago seguras.
Para evitar posibles fraudes, es importante comprobar que la página web ofrece métodos de pago seguros, debiendo desconfiar de las páginas web que sólo aceptan transferencias bancarias o métodos de pago difíciles de rastrear.
- Precios demasiado buenos para ser verdad
Los precios muy por debajo de los habituales o las ofertas con descuentos excesivos pueden ser una señal de alerta y conviene actuar con cautela y comprobar la fiabilidad del comercio.
Recuerda: Antes de comprar es muy importe comprobar dónde tiene su sede la tienda en línea. Si la tienda está ubicada fuera de la Unión Europea no es de aplicación la normativa europea de protección de las personas consumidoras, por lo tanto, es posible que no dispongas de las mismas garantías, derechos o mecanismos de reclamación que tendrías al comprar a una empresa establecida en la Unión Europea.
Por último, las redes sociales se han convertido en un canal habitual para descubrir productos y realizar compras.
Antes de comprar a través de Facebook o Instagram debemos seguir las mismas recomendaciones de seguridad que en cualquier compra online: verificar la identidad del vendedor, comprobar que la página web sea fiable, desconfiar de las ofertas demasiado buenas, y utilizar siempre métodos de pago seguros
Dedicar unos minutos a estas comprobaciones puede ayudarnos a evitar fraudes y a proteger nuestro dinero.





